En su homilía en Casa Santa Marta, el
Papa Francisco explicó que la conversión requiere un
esfuerzo diario. Como el entrenamiento de los deportistas, dijo
que ese esfuerzo al final siempre tiene recompensa.
FRANCISCO
"Hace algunos meses conocí a una
mujer joven, madre de familia, de una familia bonita, que tenía cáncer. Era un
cáncer grave. Pero ella actuaba con felicidad, vivía como si estuviera sana.
Hablando de cómo lo conseguía me dijo: "¡Padre, hago todo lo que puedo
para vencer el cáncer!” Así debe hacer un cristiano”.
Añadió...