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lunes, 8 de agosto de 2016

El Papa denuncia falta de voluntad de los poderosos para poner fin a la guerra de Siria





Durante el rezo del Ángelus, el Papa Francisco lamentó que los civiles, en especial los niños, sean las víctimas que más sufren la guerra en Siria. También hizo una fuerte denuncia.


FRANCISCO
"Por desgracia, desde Siria continúan llegando noticias de víctimas civiles de la guerra, en particular de Alepo. Es inaceptable que tantas personas inermes, también tantos niños, tengan que pagar el precio del conflicto, el precio de la cerrazón de corazón y de la falta de voluntad de paz los poderosos”.

Invitó a los peregrinos a tener un momento de silencio para pedir a Dios por el pueblo sirio. Después todos juntos rezaron un Avemaría.

El Papa también explicó que muchas veces el mal se desata cuando una persona se cree dueña de la vida de la otra.

FRANCISCO
"Tantas injusticias, violencias y maldades cotidianas nacen de la idea de comportarnos como "señores” de la vida de los demás”.

Recordó que en esta vida no tiene sentido apegarse a las cosas materiales o al dinero porque no nos servirán después de muertos. Dijo que se deben emplear para servir a los demás.

FRANCISCO
"No podemos estar tan apegados al dinero, tener tantas cosas... Porque al final no podemos llevarlas con nosotros. Recordad que "el sudario no tiene bolsillos””.


Por último aseguró que el hecho de que Dios prometa la vida eterna no significa que no haya que trabajar por mejorar las condiciones de vida de este mundo, en especial, para los más débiles.

lunes, 11 de julio de 2016

Papa en el Ángelus: “Hay que hacer buenas obras porque las palabras se las lleva el viento”




Durante el rezo Ángelus del domingo, el Papa Francisco se centró en la parábola del buen samaritano quien se ocupa de un hombre al que han golpeado en el camino. Lo hace después de que otros dos pasaran de largo. El tercero, de Samaria, despreciado por los judíos porque no siguen la religión verdadera, es el que se detiene a ayudar.

FRANCISCO
"Se le acercó y le vendó las heridas, le llevó a una posada y cuidó de él; y al siguiente día le dejó en manos del dueño, a quien le pagó por seguir con los cuidados”.

El Papa explicó que todos los cristianos están llamados a seguir el ejemplo del buen samaritano. 
Y añadió que hay que hacer buenas obras porque las palabras se las lleva el viento.

FRANCISCO
"En sí, está historia, simple e inspiradora, indica un modo de vida, cuyo centro de gravedad no somos nosotros sino los demás, con sus dificultades, a los que encontramos en el camino y nos interpelan. Los demás nos interpelan. Y cuando los demás no nos interpelan, hay algo que no funciona; algo en ese corazón que no es cristiano”.


Por último, el Papa Francisco pidió la intercesión de la Virgen María para que ayude a todos los cristianos a caminar por el camino de la generosidad, tal y como hizo el buen samaritano.  

jueves, 16 de junio de 2016

Papa en el Ángelus: La forma de tratar a los enfermos indica el amor que podemos dar




Tras el rezo del Ángelus, el Papa se despidió de los participantes en el Jubileo de los Enfermos y los Discapacitados. También dio las gracias a los médicos que trabajan en los puntos de atención médica que se han instalado en torno a las cuatro basílicas de Roma para personas sin techo.

El Papa pidió solidaridad y la aceptación de las personas con discapacidad.

FRANCISCO
"En el contexto del Jubileo de los Enfermos se ha realizado en los últimos días en Roma un congreso internacional dedicado a la atención de las personas que sufren la lepra. Saludo con reconocimiento a los organizadores y participantes y espero un fructífero compromiso en la lucha contra esta enfermedad”.

Francisco concluyó recordando a los peregrinos que el cuerpo de las personas está hecho a imagen y semejanza de Dios. Por eso las heridas pueden transformarse en amor y la debilidad en fortaleza

lunes, 12 de octubre de 2015

lunes, 15 de junio de 2015

Papa Francisco: He escrito la encíclica ecológica para todos, no sólo los católicos




Durante el Ángelus, el Papa Francisco habló de su inminente encíclica y dijo que la ha escrito para todos, para que se trate el medio ambiente con más responsabilidad.  

PAPA FRANCISCO
"Invito a acompañar la publicación con una renovada atención a las situaciones de degrado ambiental, pero también de mejoría, en sus propios territorios. Esta encíclica está dirigida a todos: recemos para que todos podamos recibir su mensaje y crecer en la responsabilidad hacia la casa común que Dios nos ha confiado”. 

También el Papa hizo una breve reflexión sobre el Evangelio del día. Dijo que las pequeñas acciones pueden cambiar el mundo. 

PAPA FRANCISCO
"Lo poco que hagamos, aparentemente insignificante ante la complejidad de los problemas del mundo, si se coloca en lo que hace Dios, no se preocupa por las dificultades. El Señor va a ganar: su amor hará brotar y crecer cada semilla de bien presente en la tierra. Esto nos abre a la confianza y a la esperanza, a pesar de los dramas, las injusticias y los sufrimientos que encontramos. La semilla del bien y de la paz germina y crece, porque lo hace madurar el amor misericordioso de Dios”.


Francisco además dijo que el mundo es un regalo de Dios, y que las personas debemos trabajar juntas en él. Invitó a todos a llevar un Evangelio de bolsillo, y a leerlo a diario. 

martes, 24 de febrero de 2015

Papa: “En Cuaresma, volvamos al camino de Jesús”



“El desierto cuaresmal nos ayuda a decir no a la mundanidad, a los ‘ídolos’, nos ayuda a hacer elecciones valientes conformes al Evangelio y a reforzar la solidaridad con los hermanos”. Antes de recitar el Ángelus, el Papa Francisco reflexionó sobre el tiempo de la Cuaresma, inaugurado el Miércoles de Ceniza.

Los cuarenta días que Jesús transcurrió voluntariamente en el desierto, enfrentando a Satanás “cuerpo a cuerpo” nos recuerdan que éste es un tiempo de “lucha espiritual”, nos invitan a volver al camino que conduce a la vida.

En el rumor se escuchan sólo las voces superficiales, pero “en el desierto, podemos bajar en profundidad, donde se juega verdaderamente nuestro destino”. Es precisament 

miércoles, 18 de febrero de 2015

Papa: déjense contagiar del bien



El Pasado domingo en la plaza de San Pedro. Francisco recuerda que el corazón de Cristo se acerca al enfermo y lo toca, exponiéndose directamente al contagio.

Hoy, a nosotros, el Evangelio de la curación del leproso nos dice que, si queremos ser verdaderos discípulos de Jesús, estamos llamados a convertirnos, unidos a Él, en instrumentos de su amor misericordioso, superando todo tipo de marginación. Para ser “imitadores de Cristo” (cfr 1 Cor 11,1) frente a un pobre o a un enfermo, no debemos tener miedo de mirarlo a los ojos y de acercarnos con ternura y compasión

domingo, 31 de agosto de 2014

El Papa Francisco: no se conviertan en cristianos mundanos


En la vigilia de la celebración de la “Jornada por el cuidado de la Creación” promovida por la Conferencia Episcopal Italiana, el Papa Francisco recitó el Ángelus ante la presencia de numerosos peregrinos provenientes de diversas partes del mundo y reunidos en la Plaza de San Pedro. Recordando la liturgia de este domingo 31 de agosto, el Papa citó las palabras del apóstol Pablo que invita a los cristianos de Roma a no conformarse con la mentalidad de este mundo, sino dejarse transformar renovando el propio modo de pensar para poder discernir la voluntad de Dios. El Santo Padre advirtió a los cristianos contra el peligro de convertirnos en “mundanos”, de perder la carga de novedad que viene del Señor y ...

lunes, 25 de agosto de 2014

Papa: No tengan un corazón “arenoso”, sino firme en la fe.


“Si el Señor encuentra en nuestro corazón una fe, no digo perfecta, pero sincera, genuina, entonces Él también ve en nosotros a las piedras vivas con las que construir su comunidad. De esta comunidad, la piedra fundamental es Cristo, piedra angular y única”. Antes de la oración mariana del Ángelus del pasado 24 de agosto, el Papa Francisco comentó el Evangelio en el que Mateo relata la profesión de fe de Simón Pedro, y recordó que todo cristiano está llamado a dar testimonio del amor del Hijo de Dios. En efecto, Jesús ha querido “dar vida a ‘su’ Iglesia, un pueblo fundado no ya en la descendencia, sino en la fe, es decir en la relación con Él mismo, una relación de amor y de confianza”. Por tanto, no .

lunes, 11 de agosto de 2014

Papa: Jesús está siempre a nuestro lado


El Evangelio de hoy nos presenta el episodio de Jesús que camina sobre las aguas del lago. Después de la multiplicación de los panes y de los peces, Él invita a los discípulos a subirse en una barca y a esperarlo en la otra orilla, mientras Él despide a la gente y luego se retira a rezar en la montaña hasta la noche. Mientras tanto en el lago se desata una fuerte tormenta, y es ahí, en medio de la tormenta que Jesús llega a la barca de los discípulos, caminando sobre las aguas del lago. Cuando lo ven, los discípulos se asustan, piensan que es un fantasma, pero Él los tranquiliza: “¡Animo, soy yo, no tengan miedo!” Pedro, con su típico impulso, le pide casi una prueba: “Señor, si eres tú, ordéname de ir hacia ti caminado sobre las aguas”; y Jesús le dice: “¡Ven!”. Pedro baja de la barca y se pone a caminar sobre las aguas; pero el fuerte viento lo embiste y comienza a hundirse. Entonces grita: “¡Señor, sálvame!”, y Jesús le tiende la mano y lo saca.

Esta narración es una bella imagen de la fe del apóstol Pedro. En la voz de Jesús que le dice: “¡Ven!”, él reconoce el eco del primer encuentro sobre la orilla de ese mismo lago, y luego, una vez más, deja la barca y va hacia el maestro. ¡Y camina sobre las aguas! La respuesta confiada y rápida a la llamada del Señor hace realizar siempre cosas extraordinarias. Pero, Jesús mismo nos decía que nosotros somos capaces de hacer milagros con nuestra fe, fe en Él, fe en su palabra, fe en su voz. En cambio, Pedro comienza a hundirse en el momento que deja de mirar a Jesús y se deja envolver por las adversidades que lo rodean. Pero el Señor esta siempre ahí, y cuando Pedro lo llama, Jesús lo salva del peligro. En el personaje de Pedro, con sus impulsos y sus debilidades, es descrita nuestra fe: siempre frágil y pobre, inquieta y todavía victoriosa, la fe del cristiano camina al encuentro del Señor resucitado, en medio de las tormentas y los peligros del mundo.
También es muy importante la escena final. “apenas subieron en la barca, el viento cesó. Aquellos que estaban en la barca se prostraron delante de Él, diciendo: “¡de verdad tu eres el Hijo de Dios!”. En la barca están todos los discípulos, acomunados por la experiencia de la debilidad, de la duda, del miedo, “de la poca fe”. Pero cuando sobre aquella barca sube Jesús, el clima cambia en seguida: todos se sienten unidos en la fe en Él. Todos los pequeños y atemorizados se hacen grandes en el momento en el cual se arrojan de rodillas y reconocen en su maestro que es el Hijo de Dios. Cuantas veces también a nosotros nos sucede lo mismo, sin Jesús, lejos de Jesús nos sentimos temerosos, inadecuados a tal punto de pensar que no podemos salir adelante, ¡falta la fe!. Pero Jesús está siempre con nosotros, tal vez escondido, pero siempre presente y listo para socorrernos.

Esta es una imagen clara de la Iglesia: una barca que debe afrontar la tormenta y a veces parece que va a ser hundida. Lo que la salva no es la calidad o el valor de sus hombres, sino la fe, que le permite caminar incluso en la oscuridad, en medio de las dificultades. La fe nos da la seguridad de la presencia de Jesús siempre al lado, que nos tiene de la mano para alejarnos del peligro. Todos nosotros estamos sobre esta barca, y aquí nos sentimos seguros no obstante nuestros límites y nuestras debilidades. Estamos seguros sobre todo cuando sabemos ponernos de rodillas y adorar a Jesús, ¡adorar a Jesús!, el único Señor de nuestra vida. A esto nos llama siempre nuestra Madre, la Virgen. A ella nos dirigimos con confianza

jueves, 7 de agosto de 2014

Papa Francisco: la lógica de Dios es el compartir, no el ego


Jesús razona según la lógica de Dios, que es aquella del compartir. ¡Cuántas veces nosotros nos damos vuelta hacia otro lado con tal de no ver a los hermanos necesitados! Y este mirar hacia otro lado es un modo educado de decir, con guantes blancos, “arréglenselas solos”. Y esto no es de Jesús: esto es egoísmo. Así Papa Francisco comentó el Evangelio de la liturgia de este domingo, el milagro de la multiplicación de los panes y de los pescados, antes de la oración del Ángelus recitada en la Plaza de San Pedro. “Compasión, compartir y Eucaristía” explicó el Papa desde la ventana del Palacio Apostólico, es el camino señalado por Jesús, que “nos lleva a afrontar con fraternidad las necesidades de este mu ...

miércoles, 6 de agosto de 2014

Dios, que no nos hace faltar "el pan de cada día", ¡si nosotros sabemos compartirlo con los hermanos!


Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Este domingo, el Evangelio nos presenta el milagro de la multiplicación de los panes y los pescados (Mt 14,13-21). Jesús lo realizó a lo largo del Mar de Galilea, en un lugar aislado donde se había retirado con sus discípulos después de enterarse de la muerte de Juan el Bautista. Pero, muchas personas los siguieron y los alcanzaron; y Jesús, al verlos, sintió compasión y curó a los enfermos hasta la noche. Entonces los discípulos, preocupados por la hora tardía, le sugirieron despedir a la muchedumbre para que ella pudiese ir a las ciudades a comprarse lo necesario para comer. Pero Jesús, tranquilamente, les respondió: «Denles de comer ustedes mismos» (Mt 14,16); y haciéndose traer cinco panes y dos pescados, los bendijo, y comenzó a partirlos y darlos a los discípulos, quienes los distribuían a la gente. Todos comieron hasta saciarse e incluso, ¡sobró!
En este hecho podemos captar tres mensajes. El primero es la compasión. Frente a la multitud que lo busca y - por así decirlo – “no lo deja en paz”, Jesús no reacciona con irritación. No dice “esta gente me da fastidio”. No, no. Reacciona con un sentimiento de compasión, porque sabe que no lo buscan por curiosidad, sino por necesidad. Pero estemos atentos: compasión, lo que siente Jesús, no es simplemente sentir piedad. ¡Es más! Significa “padecer con”, es decir, compenetrarse en el sufrimiento del otro, al punto de tomarlo sobre sí. Así es Jesús, sufre junto a nosotros, sufre con nosotros, sufre por nosotros. Y el signo de esta compasión son las muchas sanaciones que realizó. Jesús nos enseña a anteponer las necesidades de los pobres a las nuestras. Nuestras exigencias, aunque legítimas, nunca serán tan urgentes como las de los pobres, que carecen de lo necesario para vivir. Nosotros hablamos seguido de los pobres, pero cuando hablamos de los pobres, ¿oímos que aquel hombre, aquella mujer, aquellos niños no tienen lo necesario para vivir? ¿Que no tienen para comer, no tienen para vestirse, no tienen la posibilidad de medicinas? También los niños que no tienen la posibilidad de ir a la escuela… Y por eso, nuestras exigencias - aún legítimas - no serán jamás tan urgentes como aquellas de los pobres, que no tienen lo necesario para vivir.
El segundo mensaje es el compartir. El primero es la compasión, aquello que sentía Jesús, con el compartir. Es útil comparar la reacción de los discípulos frente a la gente cansada y hambrienta, con la de Jesús. Son diferentes. Los discípulos piensan que es mejor despedirse de ellos, para que puedan ir a buscarse la comida. En cambio, Jesús dice: denles de comer ustedes mismos. Dos reacciones diferentes, que reflejan dos lógicas opuestas: los discípulos razonan de acuerdo con el mundo, por lo que cada uno debe pensar en sí mismo; reaccionan como si dijeran: “arréglenselas solos”. Jesús razona en cambio de acuerdo a la lógica de Dios, que es aquella del compartir. ¡Cuántas veces nosotros nos damos vuelta hacia otro lado con tal de no ver a los hermanos necesitados! Y esto, mirar hacia otro lado, es un modo educado de decir con guantes blancos: “arréglenselas solos”. Y esto no es de Jesús: esto es egoísmo. Si Él hubiera despedido a la gente, muchas personas se habrían quedado sin comer. En cambio, aquellos pocos panes y pescados, compartidos y bendecidos por Dios, fueron suficientes para todos. Y atención ¿eh?: no es una magia, ¡es un “signo”! Un signo que invita a tener fe en Dios, el Padre providente, que no nos hace faltar “el pan nuestro de cada día”, si nosotros sabemos compartirlo como hermanos.
Compasión, compartir.Y el tercer mensaje: el milagro de los panes preanuncia la Eucaristía. Esto se puede ver en el gesto de Jesús que “recita la bendición” (v. 19) antes de partir el pan y distribuirlo a la gente. Es el mismo gesto que hará Jesús en la Última Cena, cuando instaura el memorial perpetuo de su Sacrificio redentor. En la Eucaristía, Jesús no da un pan, sino el pan de vida eterna, se dona a Sí mismo, ofreciéndose al Padre por amor a nosotros. Nosotros debemos ir a la Eucaristía con aquel sentimiento de Jesús, es decir, la compasión, y con aquel deseo de Jesús, compartir. Quien va a la Eucaristía sin tener compasión por los necesitados y sin compartir, no se encuentra bien con Jesús.

Compasión, compartir, Eucaristía. Este es el camino que Jesús nos indica en este Evangelio. Un camino que nos lleva a afrontar con fraternidad las necesidades de este mundo, pero que nos conduce más allá de este mundo, porque parte de Dios Padre y regresa a Él. Que la Virgen María, Madre de la Divina Providencia, nos acompañe en este Camino.

lunes, 28 de julio de 2014

Papa Francisco a la hora del Ángelus: todo se pierde con la Fe


El cristiano no puede tener escondida su fe porque se transparenta en cada palabra y en cada gesto, puesto que el cristiano verdadero cambia en profundidad su vida. Lo dijo el Papa Francisco antes de rezar el Ángelus del último domingo de julio al comentar las parábolas del Evangelio del día, la del tesoro escondido en el campo y la de la perla preciosa. Después pidió por el fin de los conflictos en curso en el mundo; en Oriente Medio, Irak y Ucrania y recordó que hace cien años comenzaba la Primera Guerra Mundial.


Queridos hermanos y hermanas: Mañana se cumple el centésimo aniversario del estallido de la Primera Guerra Mundial, que causó millones de víctimas e inmensas destrucciones. Este conflic ..

jueves, 17 de abril de 2014

Francisco: La Resurrección no es el \'happy end\' de una película


"Jesús tiene precio. Como cualquier mercadería en un mercado. Y Jesús acepta esa humillación hasta la muerte de Cruz. Su Pasión no ocurre por error. Es la manera de mostrarnos su amor infinito”.

El Papa dijo que durante la Semana Santa hay que fijarse en el dolor de Jesús por los pecados de los hombres e hizo una recomendación.

"En esa Pasión de Jesús contemplamos su grandeza y su amor. En esta Semana Santa nos hará bien a todos mirar el crucifijo, besar las llagas de Jesús y decirle 'gracias'. Porque eso lo hizo por cada uno de nosotros”.

Por último Francisco explicó el último pasaje del Evangelio, la Resurrección. Dijo que el final de la vida de Jesús no es feliz pero que Dios siempre interviene en el momento más oscuro.


"La resurrección de Jesús no es el final feliz de un cuento de hadas. No es el 'happy end' de una película sino la prueba de que Dios actúa en el momento más difícil, oscuro, la noche siempre es muy oscura un poco antes de que empiece a amanecer. 

lunes, 7 de abril de 2014

El domingo se repartió un Evangelio durante el rezo del ángelus


Hace unos días, en la visita que hizo a una parroquia romana, Francisco pidió a los cristianos que lean el Evangelio siempre que puedan.
"También os recomiendo tener un pequeño Evangelio, pequeñito, para llevar en el bolsillo, en el bolso. Para cuando tengas un poco de tiempo, quizás en el bus... cuando se pueda".

El Papa quiere facilitar que todo el mundo lleve consigo el Evangelio. Por eso se entregarán este domingo Evangelios de bolsillo gratis durante el rezo del ángelus a todos los peregrinos que se acerquen a San Pedro. Incluirá los cuatro Evangelios, los Hechos de los Apóstoles y una oración especial. Los repartirán voluntarios, seminaristas y Hermanas de la Caridad.


No es la primera vez que hay "regalos” durante el ángelus. En noviembre el Papa recetó "Misericordina”, "una medicina espiritual”. Se repartió en San Pedro y era un rosario acompañado por unas particulares "instrucciones de uso”.

Papa Francisco: Jesús nos libera de las vendas del orgullo


"Dejémonos liberar de las vendas del orgullo. Cristo no se resigna a los sepulcros que nos hemos construido con nuestras elecciones de mal y de muerte. Él nos invita, casi nos ordena, que salgamos de la tumba en la cual nuestros pecados nos han hundido". Así el Papa Francisco antes del Ángelus, recitado junto a miles de peregrinos presentes en la Plaza de San Pedro, ha comentado el Evangelio de este quinto domingo de Cuaresma, que narra la resurrección de Lázaro. "El grito de Jesús al amigo ¡salí afuera!", dijo el Papa, "está dirigido a cada hombre, porque todos estamos marcados por la muerte. Es la voz de Aquel que es el dueño de la vida y quiere que todos 'la tengan en abundancia'. Nos llama insiste ...

lunes, 31 de marzo de 2014

El Papa: la luz de Cristo cura la ceguera interior

            
Abrámonos a la luz de Cristo. Es la invitación dirigida por el Papa a los miles de fieles llegados a la Plaza San Pedro para el rezo del Ángelus. Comentando el Evangelio de la curación del ciego de nacimiento, el Papa evidenció el camino de fe que lleva al hombre a creer en Jesús y en la luz divina que lo cura. Al contrario, notó Francisco, los fariseos se hunden cada vez más en la ceguera interior. Y así es también en nuestra vida: desde lo alto de nuestro orgullo, como los fariseos, juzgamos hasta a Dios. Hoy estamos invitados a abrirnos a la luz de Cristo para llevar fruto a nuestra vida, para eliminar los comportamientos que no son cristianos, para caminar decididamente por el camino de la santi ...

lunes, 24 de febrero de 2014

Papa Francisco: Tenemos todos la misma dignidad

        

"Todos juntos, Obispos, presbíteros, personas consagradas y fieles laicos debemos ofrecer el testimonio de una Iglesia fiel a Cristo, animada por el deseo de servir a los hermanos y dispuesta a salir al encuentro con coraje profético de las expectativas y exigencias espirituales de los hombres y de las mujeres de nuestro tiempo". Lo dijo el Papa a la hora del Ángelus dominical del 23 de febrero. Tras haber celebrado la Misa en la Basílica Vaticana, Francisco volvió a hablar del clima de fiesta por la creación de diecinueve nuevos Cardenales, "una ocasión preciosa para experimentar la catolicidad de la Iglesia, bien representada por la variegada procedencia de los miembros del Colegio Cardenalicio, re ...

lunes, 10 de febrero de 2014

Papa: ¡Lámpara encendida! Esta es la vocación cristiana.

      

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

En el Evangelio de este domingo, que viene inmediatamente después de las Bienaventuranzas, Jesús dice a sus discípulos: "Vosotros sois la sal de la tierra... Vosotros sois la luz del mundo" (Mt 5, 13-14). Esto nos sorprende un poco, si pensamos en los que tenía delante Jesús cuando decía estas palabras. ¿Quiénes eran aquellos discípulos? Eran pescadores, gente sencilla... Pero Jesús los mira con los ojos de Dios, y su afirmación se entiende precisamente como consecuencia de las Bienaventuranzas. Él quiere decir: si seréis pobres de espíritu, si seréis mansos, si seréis puros de corazón, si se seréis misericordiosos... ¡Vosotros seréis la sal de la tierra y la luz del mundo!

Para comprender mejor estas imágenes, tengamos en cuenta que la ley judía prescribía poner un poco de sal sobre cada oferta presentada a Dios, como un signo de alianza. La luz, entonces, para Israel era el símbolo de la revelación mesiánica que triunfa sobre las tinieblas del paganismo. Los cristianos, el nuevo Israel, reciben, entonces, una misión para con todos los hombres: con la fe y la caridad pueden orientar, consagrar, hacer fecunda la humanidad. Todos los bautizados somos discípulos misioneros y estamos llamados a convertirnos en un Evangelio vivo en el mundo: con una vida santa daremos "sabor" a los diferentes ambientes y los defenderemos de la corrupción, como hace la sal; y llevaremos la luz de Cristo a través del testimonio de una caridad genuina. Pero si los cristianos perdemos sabor y apagamos nuestra presencia de sal y de luz, perdemos la efectividad.

¡Pero que hermosa es esta misión de dar luz al mundo! Pero es una misión que nosotros tenemos. Es hermosa... También es hermoso conservar la luz que hemos recibido de Jesús. Custodiarla, conservarla. El cristiano tendría que ser una persona luminosa, que lleva luz, siempre da luz, una luz que no es suya, sino que es un regalo de Dios, un regalo de Jesús. Y nosotros llevamos esta luz adelante. Si el cristiano apaga esta luz, su vida no tiene sentido. Es un cristiano solo de nombre, que no lleva la luz. Una vida sin sentido. Pero yo quisiera preguntaros ahora: ¿Cómo queréis vivir vosotros? ¿Como una lámpara encendida o como una lámpara apagada? ¿Encendida o apagada? ¿Cómo queréis vivir? Pero no se escucha bien aquí. ¡Lámpara encendida!, ¿eh? Y es precisamente Dios el que nos da esta luz y nosotros se la damos a los demás. ¡Lámpara encendida! Esta es la vocación cristiana.
Al término de estas palabras, el Santo Padre rezó la oración del ángelus. Y al concluir la plegaria, el Papa prosiguió recordando que el próximo martes la Iglesia celebra la Jornada Mundial del Enfermo

lunes, 27 de enero de 2014

El Papa libera palomas de la paz. Pero a un cuervo no le gustó la idea

      
Tras el ángelus del domingo, Francisco junto a dos niños liberó dos palomas blancas desde su ventana del Palacio Apostólico para pedir la paz. Pocos instantes después, las palomas fueron atacadas por un cuervo negro y por una gaviota. La historia tiene final feliz: consiguieron liberarse de sus atacantes y volar libres.

Una escena similar se produjo el año pasado cuando Benedicto XVI también soltó palomas desde la ventana del Palacio Apostólico.