El Sínodo de la familia se clausuró
con una misa en la basílica de San Pedro presidida por el Papa Francisco.
En ella estuvieron presentes los más
de 300 participantes del Sínodo. El Papa agradeció su trabajo y
les advirtió contra el peligro de "programar la fe”; es decir,
de caminar por un camino preestablecido que no escucha ni admite otros puntos
de vista.
FRANCISCO
"Sabemos dónde ir y cuánto tiempo
invertir; todos deben respetar nuestros ritmos y cualquier inconveniente nos
molesta. Nos arriesgamos a ser como esos "muchos” del Evangelio que
pierden la paciencia”.
El Papa también destacó la necesidad
de huir de lo que él definió una"espiritualidad de la
ilusión”, que no está basada en la realidad sino en la realidad que a
uno le gustaría que existiese.
FRANCISCO
"Podemos caminar a través de los
desiertos de la humanidad sin ver lo que realmente hay , sino lo que querríamos
ver; somos capaces de construir visiones del mundo, pero sin aceptar lo que el
Señor nos pone ante los ojos”.
Después de la misa Francisco retomó
el tema del sínodo durante el rezo del Ángelus desde
la ventana de los Apartamentos Papales.
FRANCISCO
"Ha sido cansado pero ha sido un
verdadero don de Dios que traerá seguramente mucho fruto”.
Reflexionó sobre las lecturas del día
y el Sínodo, subrayando la necesidad de caminar junto a las familias, y en
concreto, las familias de los refugiados que huyen de la violencia y la
persecución.
El Sínodo entra en la recta final y los esfuerzos se
centran ahora en la elaboración de un documento final con propuestas que se
votarán el sábado. Durante estas semanas, se han añadido ya las propuestas de
los grupos de trabajo por idiomas. Llega el momento de escuchar a cada uno de
los obispos.
El jueves por la tarde,
la secretaría del Sínodo presentará a los obispos el borrador del documento
que se entregará al Papa. Cada obispo recibirá una copia para estudiarlo
con calma. Podrán corregir, matizar o sugerir lo que consideren oportuno y
entregar sus propuestas al día siguiente.
CARD. LORENZO BALDISSERI
Secretario general del Sínodo
"Sobre este proyecto en el aula,
los padres pueden reaccionar individualmente, de palabra o por escrito: si hay
tiempo oralmente, si no hay tiempo, por escrito. Les damos tiempo suficiente”.
Además, el mismo jueves, deberán
elegir a 12 obispos del Sínodo, que junto con otras 3 personas nombradas
por el Papa, constituirán el llamado "Consejo”. Uno de
sus cometidos es asegurar que se ponen en práctica las conclusiones del Sínodo,
pero no es el único.
CARD. LORENZO BALDISSERI
Secretario general del Sínodo
"También tienen la misión de
programar un próximo sínodo. Es un organismo estable que va de un Sínodo a
otro, y al inicio del siguiente cesan”.
El viernes por la mañana, los obispos
tienen una hora y media para presentar ante el aula sus opiniones sobre el
documento. Como el tiempo es escaso, podrán entregarlas por escrito al término
de la reunión.
A partir de ese momento, la
secretaría del Sínodo deberá trabajar con agilidad paraincorporar todas las sugerencias al texto final, que se
presentará el sábado. Una comisión de 10 obispos velará por que se reflejen
todos los puntos de vista.
El sábado será un día decisivo para
el Sínodo. Su secretario explica cómo será la jornada.
CARD. LORENZO BALDISSERI
Secretario general del Sínodo
"El texto final se leerá el sábado
por la mañana y se votará por la tarde. Por la mañana se leerá integralmente el
documento. Dejaremos todavía tiempo a los participantes para reflexionar, de
manera que vengan preparados por la tarde. Y sin leer de nuevo el texto,
comenzando por el número uno hasta el último número, iremos pidiéndoles el
voto”.
Según el reglamento del Sínodo, las propuestas quedarán aprobadas si consiguen dos terceras
partes de los votos, o rechazadas si así se decide por mayoría absoluta.
Terminada la votación, el texto se
entregará al Papa. Como las propuestas del Sínodo
son de carácter consultivo, a Francisco se le abren tres posibilidades:
publicar inmediatamente el documento y las votaciones; hacer oficial el
documento tal como ha salido del Sínodo o usar el texto como base de una
posterior exhortación apostólica.
CARD. LORENZO BALDISSERI
Secretario general del Sínodo
"Esto depende del Santo Padre. El
año pasado decidió hacerlo público inmediatamente. Este año no podemos dar una
respuesta. Dejemos al Santo Padre la decisión”.
Las tres semanas de trabajo del
Sínodo llegarán a su punto final el domingo con una Misa solemne en
la Basílica de San Pedro. Para muchos obispos será un momento de
despedida, pero es también el momento de regresar a sus diócesis con nuevas
ideas y con la ilusión de ayudar mejor a las familias.
De los casi 400 miembros del Sínodo,
hoy sólo han trabajado los 10 encargados de la redacción del texto final. Están
tratando de integrar las propuestas de los trece grupos de
trabajo.
Estos tres participantes en el sínodo
comentaron algunas de ellas.
MONS. EAMON MARTIN
Presidente, Conferencia Episcopal de
Irlanda
"Ayer, mientras se presentaban los
informes de los grupos de trabajo, pude percibir la convergencia. No en el
sentido de que todos piensan o enseñan exactamente lo mismo, o que hacen lo
mismo. sino convergencia en torno al Papa Francisco”.
CARD. DANIEL STURLA
Arzobispo de Montevideo (Uruguay)
"El Santo Padre había hablado de
la importancia de la parresia, esa audacia libre de poder decir lo que uno
piensa, y también de la humildad para escuchar. Creo que esas dos cosas han
estado presentes en el sínodo y ahora viene este momento de llegar a
conclusiones, para lo que es importante que toda la Iglesia se ponga en oración,
y eso es lo que pedimos”.
CARD. REINHARD MARX
Arzobispo de Munich (Alemania)
"Nuestro texto, la propuesta del
grupo de habla alemana, fue unánime. Todo nuestro texto es unánime, no recibió
ni un voto en contra”.
Una idea común de los 13 informes es
la de ayudar más y mejor a las familias. La otra,
que quienes fracasen no sientan que la Iglesia les vuelve la espalda.
CARD. REINHARD MARX
Arzobispo de Munich (Alemania)
"Cuando decimos: yo estaré contigo
también en las situaciones difíciles, también si fracasas, no estamos minando
la indisolubilidad del matrimonio ni el deseo de casarse; es reforzarlo, no lo
opuesto”.
En cuanto a la comunión para personas
divorciadas que se han vuelto a casar civilmente, un grupo propone una "vía penitencial” en 4 etapas; otro dice que
debe llamarse "vía de la caridad” o "itinerario de reconciliación”. Y
otro más recuerda que en cualquier caso la vida en la Iglesia no se
puede reducir a la comunión.
CARD. DANIEL STURLA
Arzobispo de Montevideo (Uruguay)
"Dentro de los grupos de habla
hispana, o de la sensibilidad latinoamericana hay diversidad de posturas, no es
que haya una postura unánime en ese sentido”.
El texto provisional se
presentará el jueves por la tarde, y será debatido el sábado por la mañana y
votado el sábado por la tarde