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martes, 12 de abril de 2016

7 consejos del Papa sobre cómo discutir en el matrimonio


A lo largo de "Amoris Laetitia”, el Papa da muy buenos consejos para la vida diaria de las parejas. Por ejemplo, propone una buena estrategia para hablar de temas difíciles. 

Dice que como la mayoría de las veces se discute por cuestiones pequeñas, la clave está en "el modo de decir las cosas o la actitud que se asume en el diálogo”. Por eso, propone seguir estas pautas:

- reconocer los malos sentimientos que vayan surgiendo y relativizarlos para que no perjudiquen la comunicación; 

- expresar lo que uno siente sin lastimar; 

- utilizar un lenguaje y un modo de hablar que pueda ser más fácilmente aceptado o tolerado por el otro, aunque el contenido sea exigente; 

- plantear los propios reclamos pero sin descargar la ira como forma de venganza: y 

evitar un lenguaje moralizante que sólo busque agredir, ironizar, culpar, herir. 

Propone además, "dar importancia real al otro, interpretar el fondo de su corazón, detectar lo que le apasiona, y tomar esa pasión como punto de partida para profundizar en el diálogo”. 

Y sobre todo, dar menos peso a los defectos, porque son sólo una parte de la otra persona. Francisco sugiere no exigirle que su amor sea perfecto para valorarlo, porque "que sea imperfecto no significa que sea falso”. 

Otra propuesta clave del documento para ahorrarse malos ratos es dedicar tiempo de calidad al otro: "tiempo para dialogar, para abrazarse sin prisa, para compartir proyectos, para escucharse, para mirarse, para valorarse, para fortalecer la relación”. 


En la lista de consejos prácticos, el Papa dice que "es bueno darse siempre un beso por la mañana, bendecirse todas las noches, esperar al otro y recibirlo cuando llega, tener alguna salida juntos, compartir tareas domésticas. Pero al mismo tiempo es bueno cortar la rutina con la fiesta, no perder la capacidad de celebrar en familia, de alegrarse y de festejar las experiencias lindas”. 

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Evangelii Gaudium: El Papa reafirma rechazo al aborto y pide compasión para mujeres que abortaron

El Papa Francisco reafirmó en su exhortación apostólica Evangelii Gaudium la postura de la Iglesia a favor de los no nacidos y de rechazo del aborto, a la vez que pidió a los fieles hacer más por acompañar a las mujeres que recurrieron a esta práctica empujadas por situaciones duras como una violación o la pobreza extrema.

En el numeral 213 de la exhortación, el Papa señala que la Iglesia quiere cuidar con predilección a "los niños por nacer, que son los más indefensos e inocentes de todos, a quienes hoy se les quiere negar su dignidad humana en orden a hacer con ellos lo que se quiera, quitándoles la vida y promoviendo legislaciones para que nadie pueda impedirlo".

"Frecuentemente, para ridiculizar alegremente la defensa que la Iglesia hace de sus vidas, se procura presentar su postura como algo ideológico, oscurantista y conservador. Sin embargo, esta defensa de la vida por nacer está íntimamente ligada a la defensa de cualquier derecho humano. Supone la convicción de que un ser humano es siempre sagrado e inviolable, en cualquier situación y en cada etapa de su desarrollo".

El Santo Padre resalta que el ser humano no nacido "es un fin en sí mismo y nunca un medio para resolver otras dificultades. Si esta convicción cae, no quedan fundamentos sólidos y permanentes para defender los derechos humanos, que siempre estarían sometidos a conveniencias circunstanciales de los poderosos de turno".

"La sola razón es suficiente para reconocer el valor inviolable de cualquier vida humana, pero si además la miramos desde la fe, ‘toda violación de la dignidad personal del ser humano grita venganza delante de Dios y se configura como ofensa al Creador del hombre’".

En el numeral 214, el Papa afirma que "precisamente porque es una cuestión que hace a la coherencia interna de nuestro mensaje sobre el valor de la persona humana, no debe esperarse que la Iglesia cambie su postura sobre esta cuestión".

"Quiero ser completamente honesto al respecto. Éste no es un asunto sujeto a supuestas reformas o ‘modernizaciones’. No es progresista pretender resolver los problemas eliminando una vida humana".

El Papa afirma luego que "es verdad que hemos hecho poco para acompañar adecuadamente a las mujeres que se encuentran en situaciones muy duras, donde el aborto se les presenta como una rápida solución a sus profundas angustias, particularmente cuando la vida que crece en ellas ha surgido como producto de una violación o en un contexto de extrema pobreza. ¿Quién puede dejar de comprender esas situaciones de tanto dolor?"

Evangelii Gaudium: Sacerdocio reservado a los varones “no se pone en discusión”, dice el Papa

En su primera exhortación apostólica titulada “Evangelii Gaudium” (El Gozo del Evangelio), el Papa Francisco resalta que “el sacerdocio reservado a los varones, como signo de Cristo Esposo que se entrega en la Eucaristía, es una cuestión que no se pone en discusión”.

En el numeral 104 del capítulo 2, el Santo Padre afirma que “las reivindicaciones de los legítimos derechos de las mujeres, a partir de la firme convicción de que varón y mujer tienen la misma dignidad, plantean a la Iglesia profundas preguntas que la desafían y que no se pueden eludir superficialmente”.

Seguidamente establece que “el sacerdocio reservado a los varones, como signo de Cristo Esposo que se entrega en la Eucaristía, es una cuestión que no se pone en discusión, pero puede volverse particularmente conflictiva si se identifica demasiado la potestad sacramental con el poder”.
“No hay que olvidar que cuando hablamos de la potestad sacerdotal ‘nos encontramos en el ámbito de la función, no de la dignidad ni de la santidad’. El sacerdocio ministerial es uno de los medios que Jesús utiliza al servicio de su pueblo, pero la gran dignidad viene del Bautismo, que es accesible a todos. La configuración del sacerdote con Cristo Cabeza –es decir, como fuente capital de la gracia– no implica una exaltación que lo coloque por encima del resto”.

En la Iglesia, explica luego el Papa, “las funciones 'no dan lugar a la superioridad de los unos sobre los otros’. De hecho, una mujer, María, es más importante que los obispos. Aun cuando la función del sacerdocio ministerial se considere ‘jerárquica’, hay que tener bien presente que ‘está ordenada totalmente a la santidad de los miembros del Cuerpo místico de Cristo’”.

Francisco asegura asimismo que “su clave y su eje no son el poder entendido como dominio, sino la potestad de administrar el sacramento de la Eucaristía; de aquí deriva su autoridad, que es siempre un servicio al pueblo”.

Aquí, prosigue la reflexión, “hay un gran desafío para los pastores y para los teólogos, que podrían ayudar a reconocer mejor lo que esto implica con respecto al posible lugar de la mujer allí donde se toman decisiones importantes, en los diversos ámbitos de la Iglesia”.
Luego de meditar sobre la urgencia de una adecuada pastoral juvenil, especialmente cuando en muchos lugares escasean las vocaciones, el Papa recuerda que es importante seleccionar bien a los candidatos al sacerdocio.

“No se pueden llenar los seminarios con cualquier tipo de motivaciones, y menos si éstas se relacionan con inseguridades afectivas, búsquedas de formas de poder, glorias humanas o bienestar económico”, precisa.