En el ambiente se palpaba
excitación. Decenas de personas esperaban con entusiasmo la
llegada del Papa, como en las multitudinarias audiencias generales en el
Vaticano.
Sin embargo, lo más curioso es
que no eran cristianos sino musulmanes. En su último día en
África Francisco quiso visitar a la comunidad musulmana de Bangui en su
mezquita.
El tono del encuentro fue de gran
calidez. El Papa fue recibido con este ramo de flores en la entrada del
edificio y el gran imán lo acompañó durante todo el encuentro. Francisco
pronunció allí un fuerte mensaje por la paz y el encuentro
entre religiones.
"Juntos digamos no al odio. No a
la venganza. No a la violencia”.
Al salir de la mezquita el
Papa bendijo algunos niños. Tenía que ir a celebrar su última misa en África
pero antes de dejar la mezquita quiso tener un último
detalle con el imán ofreciéndole un agradable paseo en su papamovil.
Fue una de las imágenes del viaje
El Jubileo de la Misericordia comenzó
aquí, en Bangui, la capital de la República Centroafricana, el tercer país más
pobre del mundo.
Así llegó Francisco en papamóvil a la
explanada de la catedral Nuestra Inmaculada Concepción de Bangui. Allí presidió
la misa del primer domingo de Adviento pero antes, improvisó unas
palabras. Dijo que Bangui era la capital espiritual del
mundo.
FRANCISCO
"Bangui es la capital espiritual
de la oración por la Misericordia del Padre. Todos juntos pidamos la paz, la
misericordia, la reconciliación, el perdón, el amor. Para Bangui, para toda la
República Centroafricana y para todo el mundo y los países que sufren la
guerra. Pidamos la paz. Todos juntos pidamos amor y paz. Amor y paz. Ahora, con
esta oración, comenzamos el Año Santo, aquí, en esta capital espiritual del
mundo”.
Y así con esta oración y este
gesto, el Papa dio comienzo al jubileo, abriendo la puerta santa de la
catedral de Bangui.
En su homilía, Francisco habló de
reconciliación y perdón. En República Centroafricana se enfrentan, desde 2013,
dos milicias, los Séléka, de corte islamista; y los Anti-Balaka, formada por
cristianos y mercenarios de otras etnias y religiones.
FRANCISCO
"Una de las exigencias
fundamentales de esta vocación a la perfección es el amor a los enemigos, que
nos previene de la tentación de la venganza y de la espiral de las represalias
sin fin”.
También habló de esperanza y de
justicia para todas aquellas personas que no ven en el horizonte "señales
positivas”. Recordó que Dios es justicia y amor.
FRANCISCO
"Dios es más potente y más fuerte
que todo. Esta convicción da al creyente serenidad, valor y la fuerza de
perseverar en el bien frente a las peores adversidades. Incluso cuando se
desatan las fuerzas del mal, los cristianos han de responder al llamado de
frente, listos para aguantar en esta batalla en la que Dios tendrá la última
palabra. Y será una palabra de amor”.
Y antes de terminar, lanzó un contundente mensaje a todos los que empuñan las armas contra
los demás.
FRANCISCO
"Deponed estos instrumentos de
muerte; armaos más bien con la justicia, el amor y la misericordia, garantías
de auténtica paz”.
Reconciliación, amor, perdón y paz.
Fueron las últimas palabras de la homilía del Papa que recibieron un
fuerte aplauso.
Unas 2500 personas asistieron a la
misa, incluidos en primera fila, el imán Kobina Layama de la mezquita
central de Bangui y las autoridades del país. Otros cientos de peregrinos
siguieron la ceremonia desde fuera de la catedral.
Después de la Misa, el Papa presidió
una vigilia de oración con los jóvenes de República Centroafricana en la
explanada de la catedral de Bangui.
Uno de ellos explicó a Francisco
cuáles son sus principales dificultades como el acceso a la educación, el
desempleo, la falta de paz y la violencia. Le contó que muchos jóvenes
desean marcharse para buscar un futuro mejor y le lanzó una pregunta
directa.
"Díganos, Santo Padre, ¿qué espera
de los jóvenes de Centroáfrica?, ¿qué debemos hacer para que la paz y la
prosperidad reinen en nuestro país?
Francisco les pidió que resistan, que
no abandonen su país pese a las dificultades.
FRANCISCO
"El camino que se os propone en
este momento difícil de guerra, de odio y división es el camino de la
resistencia. Decía vuestro amigo que alguno de vosotros quiere irse. Huir a los
desafíos de la vida no es nunca una solución. Es necesario resistir, tener el
valor de la resistencia, de la lucha por el bien”.
El Papa les explicó que la oración es
fundamental para resistir cualquier adversidad. También les dijo que la paz se construye día a día, de forma artesanal.
FRANCISCO
"Alguno me puede decir,
"Dígame padre, ¿cómo puedo ser yo artesano de la paz? Primero no se debe
odiar nunca. Y si uno te hace algo mal, hay que intentar perdonar. Nada de
odio. Mucho perdón”.
Les explicó además que es posible
perdonar a los enemigos e incluso amarlos. De ese modo, dijo el Papa, se vence.
FRANCISCO
"¿Se puede amar al enemigo? Sí,
¿se puede perdonar al que te ha hecho daño? Sí. Con el amor y el perdón seréis
vencedores”.
Les pidió que fueran valientes para perdonar, para amar y para buscar la paz. Y,
sobre todo, que se fíen de Dios y recen. Por eso, les pidió que no se olviden
de hacerlo por él.
FRANCISCO
"Ahora os pido que recéis por mí.
Para que pueda ser un buen obispo. Para que pueda ser un buen Papa.¿Me
prometéis que rezareis por mí?”
Después el Papa confesó a algunos jóvenes en el interior de la catedral y
se marchó fuertemente escoltado por vehículos de la ONU.
Así fue recibido el Papa Francisco en
la iglesia de San José Obrero en Kangemi, un barrio
marginal a las afueras de Nairobi.
Primero, el Papa firmó el Libro de Honor de la parroquia y
después el padre Pascal y el arzobispo Martin Kivuva le agradecieron su visita.
"Me siento muy honrado y le
agradezco, Santidad, que haya elegido visitar la parroquia de San José Obrero
de Kangemi”.
"De hecho, Santidad, hoy es un día
hermoso y feliz para nuestra iglesia de Kangemi”.
También escuchó el testimonio de
Pamela Akwende, una de las habitantes del barrio. Contó al Papa las duras condiciones de vida en esa zona, como que
las familias viven con menos de un dólar al día. Por eso, le hizo una petición.
"Santidad, le quisiera pedir que
solicite a nuestro gobierno que mejore los servicios básicos de estos lugares”.
El Papa primero les agradeció en inglés
su acogida y continuó hablando en español. Les dijo que se sentía como en casa.
FRANCISCO
"En verdad me siento como en casa
compartiendo este momento con hermanos y hermanas que no me avergüenza decirlo
tienen un lugar preferencial en mi vida y en mis opciones. Estoy aquí porque
quiero que sepan que sus alegrías y esperanzas, sus angustias y tristezas no me
son indiferentes”.
Francisco elogió los valores de estos
barrios populares donde hay una gran cultura de la
solidaridad.
FRANCISCO
"Quisiera reivindicar en primer
lugar estos valores que ustedes practican, valores que no cotizan en Bolsa,
valores con los que no se especula ni tienen precio de mercado. Los felicito,
los acompaño y quiero que sepan que el Señor nunca se olvida de ustedes”.
Pero, al mismo tiempo, denuncio la
"atroz injusticia de la marginación urbana”.
FRANCISCO
"Son las heridas provocadas por
minorías que concentran el poder, la riqueza y derrochan con egoísmo, mientras
crecientes mayorías deben refugiarse en periferias abandonadas, contaminadas,
descartadas”.
Por eso, el Papa pidió una justa
distribución del suelo y que se provea a estos lugares de infraestructuras
tales como alcantarillado, sistema de recogida de basuras, colegios y
hospitales. Pidió, sobre todo, que las personas tengan acceso al agua potable.
Explicó que estos problemas son
consecuencia de "nuevas formas de colonialismo” que
pretenden que los países africanos sean "piezas de un mecanismo
gigantesco”.
Unas 100.000
personas habitan en este barrio de la periferia de Nairobi. Los
jesuitas gestionan esta parroquia que visitó el Papa.
Después de un almuerzo privado en la
nunciatura el Papa se dirigió al St. Mary's School para ver a los sacerdotes, seminaristas y religiosos kenianos.
El entusiasmo, los bailes y las
muestras de afecto al Papa no decayeron en ningún momento y
su llegada fue una fiesta.
Tras los cantos y las oraciones
llegaron los testimonios de un sacerdote y una religiosa.
Sus historias reflejaron la vida de la Iglesia en Kenia.
SOR MICHAEL MARIE ROTTINGHAUS
Sisterhoods of Kenya
"Nuestro objetivo es promover sin
descanso la dignidad de la persona humana, independientemente de su etnia o
religión. Las hermanas son un signo tangible de la presencia de Dios, de su
cercanía y calidez con los más necesitados de la sociedad, guiada por el
Evangelio y las enseñanzas de la Iglesia”.
Este sacerdote explicó al Papa lo que
hacen para concienciar a la población sobre el cuidado
del medio ambiente a raíz de la última encílica.
P. FELIX J. PHIRI
Conferencia de superiores religiosos de
Kenia
"Necesitamos un diálogo que
incluya a todos, porque el desafío medioambiental que estamos atravesando y sus
raíces humanas nos preocupan y afectan a todos”.
Tras escuchar sus palabras el Papa
dejó el discurso que tenía preparado en italiano e improvisó español, aunque primero lo intentó en inglés.
"Me gustaría hablar en inglés pero
mi inglés es muy pobre ”.
Su emotivo discurso se fue
traduciendo al instante. Habló de la importancia de la
humildad y el servicio. Dijo que a la hora de servir a Dios no caben
actitudes tacañas o egoístas.
PAPA FRANCISCO
"En el seguimiento de Jesucristo,
sea en el sacerdocio, sea en la vida consagrada, se entra por la puerta. Y la
puerta es Cristo. Él llama, Él comienza, Él va haciendo el trabajo. Hay algunos
que quieren entrar por la ventana. No sirve eso. Por favor, si alguno ve que
algún compañero o una compañera entró por la ventana... abrácelo y explíquele
que mejor que se vaya y que sirva a Dios en otro lado”.
Francisco también bromeó un poco con
los asistentes diciendo que espera que suspalabrasno suenen demasiado fuertes. Concluyó su discurso dando
las gracias a todos.
PAPA FRANCISCO
"Gracias por dejarse ayudar y
corregir y perdonar todos los días”.
La música y los cantos no
cesaron en toda la tarde. Tras este encuentro el Papa se dirigió a la sede de las Naciones Unidas, no sin antes saludar a
muchos de los presentes
La prisa con la que el oficial del
tribunal vaticano lee los nombres de los imputados es ejemplo de la prisa con la que el tribunal pretende proceder en el caso.
Sentados en el banquillo estaban
los cinco imputados: los empleados del Vaticano Lucio Ángel Vallejo Balda,
Francesca Chaouqui y Nicola Maio; y los dos periodistas italianos Gianluigi
Nuzzi y Emiliano Fittipaldi.
"Vallejo Balda, Chaouqui y Maio
obtenían aquellas noticias y documentos como parte de sus respectivos encargos
en la Prefectura para Asuntos Económicos y en la COSEA; mientras Fittipaldi y
Nuzzi solicitaban y ejercían presiones, especialmente sobre Vallejo Balda, para
obtener documentos e y noticias reservadas, que luego han utilizado para la redacción
de dos libros publicados en Italia en noviembre de 2015”.
La sesión comenzó a las 10:30 de la
mañana y terminó antes de mediodía.
El principal acusado, monseñor Vallejo
Balda aseguró que "está bien”, que en el cuartel "se siente
protegido” y que el Papa "desea que el proceso termine pronto”.
El periodista Emiliano Fittipaldi
pidió tomar la palabra y solicitó que se anule su acusación porque "en
Italia, la conducta por la que me pedís cuentas no sería penalmente
perseguible, porque no se me acusa de haber publicado noticias falsas o
difamatorias sino de haber publicado noticias”.
El fiscal ha respondido que "el
objeto del proceso es el modo en el que se han adquirido las informaciones, o
sea, con una conducta que la fiscalía considera ilícita”.
Los abogados defensores tienen de
plazo hasta el sábado para presentar sus pruebas contra las acusaciones.
A partir del lunes 30 de noviembre
continuará el proceso, con los interrogatorios a los cinco acusados y a los testigos que las
partes deseen presentar.
Sus respuestas permitirán
conocer los agravantes y los atenuantes, ya que podrían incurrir en penas de
entre 4 y 8 años de prisión
Se abre el proceso Vatileaks con
cinco personas imputadas y dos acusaciones. Como se trata de un caso
complicado, aquí tienen todas las claves para no perderse.
IMPUTADOS
Los principales imputados son dos
miembros de la comisión que creó el Papa para simplificar los organismos
administrativos y financieros de la Santa Sede. Se trata del sacerdote
español Lucio Ángel Vallejo Balda y de la relaciones
públicas italiana Francesca Chaouqui.
También el secretario del
primero, Nicola Maio.
Se les acusa de "sodalicio criminal organizado para cometer delitos de divulgación
de noticias y documentos relativos a los intereses fundamentales de la Santa
Sede y del Estado Ciudad del Vaticano”.
También están imputados los
periodistas Gianluigi Nuzzi y Emiliano Fittipaldi, por "procurarse ilegítimamente y sucesivamente revelar noticias y
documentos relativos a los intereses fundamentales de la Santa Sede y del
Estado Ciudad del Vaticano”.
EL PROCESO
El proceso comienza en el Tribunal
del Estado Ciudad del Vaticano el martes 24 de noviembre.
Si alguno de los acusados no se
presenta, será juzgado aunque esté ausente. Sus abogados tienen de tiempo hasta
el sábado 28 para presentar las pruebas de la defensa.
La pena prevista por estos delitos
puede llegar hasta los ocho años de prisión.
¿QUÉ HA OCURRIDO?
Según el fiscal, los tres acusados
habrían recopilado información confidencial y la habrían transmitido a dos
periodistas para que la hicieran pública.
El fiscal añade que los reporteros
"solicitaban y ejercían presiones sobre todo sobre Vallejo Balda
para obtener documentos y noticias reservadas”.
Durante el proceso se aclararán los
términos de estas presiones.
¿QUÉ DOCUMENTOS SECRETOS HAN SIDO
PUBLICADOS?
Hace una fotografía de la situación del Vaticano en el año 2013 y parte de 2014.
En general publican hechos ya conocidos, pero dan nuevos detalles sobre esas
cuestiones.
El documento más delicado es
una grabación de una reunión a puerta cerrada del Papa Francisco.
También recopila informes y
correspondencia de personas de la Comisión de encargada de reorganizar los
departamentos financieros y administrativos del Vaticano. Se trata de los datos que solicitó el Papa en junio de 2013 para
conocer exactamente el estado de las cuentas del Vaticano.
Los textos revelan que algunos
dicasterios se resistieron a dar toda la información para esconder derroches,
pero también muestra incomprensiones entre cardenales,mala gestión de las propiedades inmobiliarias, un
agujero en el sistema de pensiones del Vaticano, o una desequilibrada
distribución de las limosnas del óbolo de San Pedro en favor de los gastos
administrativos de la Santa Sede.
¿CÓMO RESPONDIÓ EL VATICANO?
Además de arrestar e interrogar a dos
de los filtradores, el portavoz del Vaticano aclaró varios puntos del
libro:
- Dijo que se refiere a una fase de
trabajos ya terminada.
- Negó problemas en el sistema de
pensiones de sus empleados.
- Recordó que por ley, los donativos
a San Pedro se utilizan para obras de caridad pero también para la gestión
organizativa de la Iglesia universal.
Queda por saber cómo y por qué los
empleados del Vaticano filtraron la información, y si finalmente los dos
periodistas serán condenados por publicarla.
Miles de peregrinos asistieron al
ángelus del Papa en
la plaza de San Pedro y algunos llevaron carteles en los que pedían la paz en
el mundo.
Franciscopidió a todos que rezaran por el viaje que hará a Kenia, Uganda y
República Centroafricana a partir del próximo miércoles. Y
consiguió que lo hicieran inmediatamente.
FRANCISCO
"Que sea para estos queridos
hermanos, y también para mí, una señal de cercanía y de amor. Pidamos juntos a
la Virgen que bendiga a estas queridas tierras, para que haya en ellas paz y
prosperidad”.
El Papa reflexionó
también sobre la fiesta de Cristo Rey que los católicos celebraban el domingo y
explicó que Jesús fue Rey de un modo diferente del habitual.
FRANCISCO
"La lógica mundana se apoya sobre
la ambición y la competición, combate con las armas del miedo, del chantaje y
de la manipulación de las conciencias. La lógica del Evangelio, o sea la lógica
de Jesús, sin embargo, se expresa en la humildad y la gratuidad, se afirma
silenciosa pero eficazmente con la fuerza de la verdad”.
El Papa explicó que la clave para
entender este modo de reinar es la muerte de Jesús en la Cruz, un acto de amor
puro.
FRANCISCO
"Decir: 'Jesús ha dado la vida por
el mundo' es verdadero, pero es más bonito decir: 'Jesús ha dado su vida por
mí'. Y hoy en la plaza, que cada uno de nosotros diga en su corazón: 'Ha dado
su vida por mí', para poder salvar a cada uno de nosotros de nuestros pecados”.
El Papa también dijo que en
Barcelona habían sido beatificados 26 mártires de la persecución religiosa de
los años 30. Le sirvió para recordar a quienes también hoy por hoy "en
varias partes del mundo son perseguidos por su fe en Cristo”.