viernes, 23 de agosto de 2013

Sabía usted que hay cientos de santos incorruptos

                     

Este video solo si usted lo ve puede dar FE que es verdad
                       

Incorrupto: Un cuerpo humano que después de la muerte permanece sin propiedades de descomposición a pesar de no haber sido embalsamado o preservado de ninguna manera.

Dios dijo a Adan: "Con el sudor de tu rostro comerás el pan, hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella has sido tomado; ya que polvo eres y al polvo volverás" -Gen. 3,19. Se trata del castigo por el pecado que padecen todos los hombres. Pero Dios ha querido preservar por un don sobrenatural que desafía las leyes de la naturaleza, a algunos hombres y mujeres de extraordinaria santidad.

Veneración: Al venerar estos cuerpos reconocemos la gloria de Dios, el único que puede hacer este milagro y honramos la santidad que deseamos de corazón imitar.

"Los cuerpos de los santos mártires y otros que viven ahora con Cristo, cuerpos que eran sus miembros y templos del Espíritu Santo, que un día se levantarán por Él y serán glorificados en la vida eterna, pueden ser venerados por los creyentes. Dios da muchos beneficios a los hombres a través de ellos." (Concilio de Trento)

Son muchos los cuerpos de santos que naturalmente se mantienen incorruptos a pesar de muchos años de su muerte. Algunos santos se van secando muy lentamente pero sin las propiedades de la corrupción. Algunos han producido fragancias u otros fenómenos milagrosos. En Toledo, España, el cuerpo de la Venerable María de Jesús, compañera de Santa Teresa de Ávila, exuda un perfume descrito como aroma de rosas y jazmines, el cuerpo del Beato Ángelo de Borgo.  San Sepolcro despedía aún un dulce perfume ciento setenta y seis años después de su muerte. La misteriosa fragancia que se notó sobre el cuerpo de santa Teresa Margarita del Sagrado Corazón, se encontró también en todos los objetos que ella había usado durante su vida.


Los observadores presentes en la exhumación de San Alberto Magno, que se llevó a cabo doscientos años después de su muerte, quedaron asombrados por el perfume que despedían las reliquias del santo.

La dulzura del aroma sobre el cuerpo de Santa Lucía de Narni se quedaba en todos los objetos con que reverentemente tocaron la reliquia durante su exposición durante cuatro años después de su muerte. El olor que frecuentemente se notaba alrededor de Santa Teresa de Jesús durante su vida, fue notado también por las hermanas de su convento en Alba de Tormes durante la última exhumación de su cuerpo en 1914, más de trescientos años después de su muerte.

Hay que distinguir tres tipos de preservación: 1- milagrosa (incorruptibles), 2- deliberada por medios científicos, 3- natural y accidental.

La incorruptibilidad es la preservación milagrosa y como tal no obedece a ninguna ley natural ni depende de ninguna circunstancia (humedad, temperatura, tiempo, cal u otros elementos. No fueron embalsamados o tratados de ninguna forma. Algunos exuden aroma como perfume. No todos los cuerpos incorruptos se mantienen igual indefinidamente.

La incorruptibilidad no es momificación. Los cuerpos momificados están rígidos y secos. El papa Benedicto XIV, tomando todas las precauciones que la Iglesia mantiene en estos casos, incluyó dos largos capítulos titulados "De Cadaverum Incorruptione" en su trabajo sobre la beatificación y canonización de los santos.[2] Las únicas preservaciones que él deseaba considerar como extraordinarias son aquellas que mantienen una flexibilidad, color y frescura semejantes a cuando los santos estaban vivos, sin intervención deliberada. Estos estrictos requerimientos son cumplidos por una gran cantidad de santos incorruptos.


Es Dios quien ha preservado incorruptos los cuerpos mortales de algunos santos. Ha querido así manifestar claramente Su gloria, Su absoluta potestad sobre la naturaleza y testimoniar la santidad que El mismo comunica por medio de Su Iglesia a los hombres, templos del Espíritu Santo.

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